
O eso es lo que le dijimos a ella, porque en realidad pondremos una cámara oculta para coger a Vicky contándonos todas las intimidades que no se atrevería a contar delante de una cámara. Pero no solo eso: hemos llamado a nuestro fucker Cobretti para que se pase por ahí y que vaya calentando a nuestra aspirante a actriz mientras responde a nuestras preguntas cachondas. A partir de ahí, os lo podéis imaginar: las cosas se irán poniendo más y más calientes, hasta que a Vicky no se le pueden ir los ojos de encima de nuestro actor; para cuando se entera de que las cámaras sí estaban grabando, ya se le han olvidado los nervios y solo piensa en una cosa: ¡Ser taladrada!
(Visited 902 times, 1 visits today)


