
Esta adicción al sexo le ha llevado a situaciones bastante incómodas con su ex y sus amigos, que la llevan a un circulo vicioso en el que «se estresa, folla más para desestresarse, y se estresa más todavía», , un círculo que quiere aprovechar dedicándose al porno. Ese es el motivo por el que ha llegado a nosotros, pero nosotros queremos comprobar si esa ninfomanía es cierta, por lo que le vamos a proponer una verdadera prueba de fuego: Vamos a meter a Lana en los baños de un bar con las bragas bajadas, el culo en pompa y los ojos vendados, completamente a merced de cualquier salido que pase al bar (y no serán pocos) dispuesto a follársela o manosearla. Pero Lana no solo no tiene ningún problema, sino que disfrutará la situación al máximo posible. No os distraemos más: ¡Contemplad a una tierna jovencita convertirse en una ninfómana en un abrir y cerrar de ojos!
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