
Lo primero que pensamos es que era una broma, así que lo dejamos para el día siguiente, pero amanece y no, no es un sueño. La chica sigue queriendo trabajar con nosotros. Preparamos la cita antes de que desaparezca, pero cuando llegamos al sitio no hay nadie. La llamamos y empiezan las excusas: que se lo está pensando todavía, que hace frío y que no quiere esperarnos. Cuando ya pensamos que se ha rajado, la vemos aparecer. Y tíos, ¡La espera merece la pena! Nos encontramos con una joven vergonzosa y tímida pero que tiene claro lo que quiere confesándose cómo «desde siempre ha querido hacer porno» y «su amor por las pollas».
Un regalo que no podíamos dejar pasar. Superada su vergüenza, no duda en hacer todo lo que pidamos. Cuando sube a nuestro piso franco con Suárez, nuestro follador de guardia, tiene claro que va a darnos un POLVO SENSACIONAL. Tifany: ¡Bienvenida al porno!
(Visited 681 times, 1 visits today)

