
En fin, por eso quería hacer una segunda cámara oculta, por eso y porque tengo a la víctima perfecta: hay un chico, guapo y jovencito, hijo de unos amigos, que siempre que viene a clases de boxeo en el barrio se pasa por aquí para merendar antes de que vengan sus padres a por él. Ya de por sí me pone bastante, pero si encima le veo cómo se me queda mirando el escote cuando le sirvo la merienda y cómo intenta ocultar su polla poniendose dura, me pongo incluso más cachonda.
Ya no puedo aguantar más, así que la próxima vez que venga va a hacer de todo menos merendar: Voy a recibirlo TAPADA SOLO POR MI DELANTAL, voy a ir calentándolo poco a poco, hasta que no pueda más y se me tenga que lanzar. Dudo mucho en que pueda resistirse mucho tiempo, ¿no creéis? Chaval, ¡Tu merienda de hoy soy yo!
(Visited 1.741 times, 1 visits today)


